
¿Rogelio estás seguro que son comestibles?, Carmina miraba las setas apiladas en el cesto de mimbre con desconfianza.
_ Son las mismas del año pasado Carmina, son las únicas que conozco y que puedo asegurar que son comestibles.
_Pero si no te fías, pasaré por la Sociedad de “Amigos de las Setas”, y allí me informarán si son comestibles, si así te quedas más tranquila me acerco mañana con el cesto_.
_Me fío de ti cariño, ¡venga te las voy a preparar con vino, como las prepara el cocinero de la tele y te vas a chupar los dedos!_.
Al cabo de un mes, Carmina envíó un correo al Cocinero de la tele, dándole las gracias por la receta “setas a la sidra”, el contenido de la carta era el siguiente:
Mi apreciado amigo, la receta es exquisita, aunque le hice un pequeño cambio, en el momento de guisarlas y ante el apremio de mi marido al cual le vuelven loco las setas, y como no tenía sidra en casa en ese momento, cambié la sidra por vino tinto.
Le aconsejo que con este tipo de seta, (adjunto foto)_NO UTILICE VINO TINTO, aunque aconsejó a todos los espectadores que tomáramos muchas precauciones con el vino, pues los taninos del vino podían interactuar fatalmente con los componentes químicos de ciertas setas aparentemente comestibles, llegando a ser mortal. Lo sé por propia experiencia, pues las setas que cociné eran de esa especie, desgraciadamente soy viuda desde aquel día.
Y a usted querido amigo darle las gracias por todo, aprendo mucho de su programa, al que sigo con devoción.
Con cariño.
Carmina