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4/12/10

FRUSLERIAS

Se me derraman las letras por las fisuras profundas de la garganta,
las muy necias se esconden y se niegan a formar palabras que rimen
con amor, amistad o cariño. Finalmente y después de darles alcohol para emborracharlas, salen a flote gritando
¡¡ Queremos guerra,¡¡ Queremos batalla!!
 ¡¡Queremos un gobierno con pijama a rayas!!
¡¡Queremos un ebook en tecnicolor!!

Conclusión: Mañana mismo las mando a la oficina del paro

olvido

30/8/08

MOVER MONTAÑAS (Emulando a Monterroso)

Cuando era niña  a mis padres les pedía  cosas que no podían darme, como por ejemplo una bicicleta,(que nunca tuve), o simplemente unos patines por mis buenas notas, mi abuela que no era tal, pero que hizo las veces de ella, a la que llamaba con cariño “la seña María”, era una mujer andaluza siempre vestida de negro muy alegre y creyente. Ella me achuchaba y me secaba las lágrimas cuando lloraba a moco tendido, después de intentar persuadir a mis padres para  que me compraran la bicicleta. Era una mujer muy sabia y prudente,   sacaba de su mandilón negro con rayas grises un pañuelo blanco impoluto que  tenía a mano para mi.
Su frase era siempre la misma:
_ Tranquila OlvidÍn, ten fe, la fe mueve montañas_.
Yo que era una niña muy soñadora y que no sabía que era eso de la Fe, imaginaba a una mujer muy fuerte llamada Fe, con poderes increíbles, que si era capaz de mover montañas seguro que si se lo pedía con ganas, me conseguiría una bicicleta para mi.
Pasados los años y siendo una adolescente protestona y rebelde, cansada de que no se me prestara atención, me empeñaba en tener Fe, pero la única Fe que llegué a conocer, era una señora muy gorda que vivía cerca de mi casa, pero que no movía nada, y que como mucho daba culazos a su marido desplazándole a un lado de la cama, eso pensaba yo echándole imaginación, pues el señor en cuestión era pequeñín y esmirriado. Creo que a partir de aquello a la "Fe", le tengo un poco de rabia, me gusta más otro nombre...Esperanza

23/6/08

¡Gol!


Todo estaba revuelto cuando la policía se personó en el domicilio de la familia del cuarto centro de la calle Bermudez. Encontró un caos en la casa; Los libros tirados por el suelo, cristales rotos, sillas volcadas y en la esquina de la habitación hallaron acurrucada en una esquina del salón a la dueña del piso, en un estado lamentable; Los cabellos revueltos, la mirada extraviada y farfullando palabras aparentemente sin sentido. La policía telefoneó a una ambulancia para que la trasladaran al hospital mas cercano. .
Unas horas antes Vicenta llegaba a casa, después de pasar doce horas trabajando en una empresa de productos elaborados, venía contenta, era su cumpleaños y había comprado una botella de buen vino para celebrarlo con su marido Ramón.
La cena había quedado preparada el día anterior y como era viernes no tenía que madrugar al día siguiente, se daría un pequeño homenaje-pensó-.

Al entrar por la puerta se oía la televisión con el volumen demasiado alto, se dirigió al salón a saludar a Ramón que la estaría esperando con la mesa puesta.
Pero al asomarse a la puerta del salón, vio algo con lo que no contaba: Eran los amigos de su marido sentados en el sofá, con la mesa llena de latas de cervezas y su alfombra (comprada en Turquía el verano anterior), llena de manchas de dudoso aspecto. Ramón apareció con una bandeja de panchitos y miró extrañado a su mujer, al mismo tiempo los amigotes sin percatarse de la presencia de Vicenta, gritaban ¡gol!
Sin mediar palabra Vicenta se abalanzó hacia la mesa y de un manetazo derribó todo lo que se encontraba a su paso, mesa, sillas .vasos, y como colofón final sacó del bolso la botella del vino, _ no pudieron hacer nada, ocurrió todo muy deprisa_. Vicenta agarró la botella y la estampó contra el televisor., al mismo tiempo que gritaba como una posesa ...¡GOL!.
olvido

OLIENDO Y MIRANDO



Si pudiera pasar a este papel, las sensaciones que me trasmitió el viaje que realicé a las Alpujarras granadinas, inventaría el relato –olor.
Este viaje fue especial, no solo por sus maravillosos paisajes, sus pueblos; Capileira, Pampaneira, Solares, Trévelez, Orjiva.
Lo que lo hizo especial fueron las noches pasadas bajo un manto de estrellas, los olores del espliego, hierbabuena, sus olivos con troncos retorcidos (como decía Miguel Hernández). El pan con aceite y jamón, los árboles de chirimoyas, los gitanos al lado de la carretera ofreciéndote mangos, melones. El agua fresca de los riachuelos, las flores y el mar como siempre el mar, visto desde el alto.
El mirador de San Nicolás, el atardecer rojo sobre la Alhambra, el recogimiento de la gente, en el ocaso del sol, algo para sentir que somos poco, casi nada, que nosotros desapareceremos, y que esta belleza queda aquí ¡tan hermosa!, y a la vez tan frágil, en este planeta nuestro que nos empeñamos en destruir.
En este viaje gané esperanza, la esperanza del optimista que tiene fé y piensa que existe mucha gente capaz de emocinarse con cosas tan naturales y bellas.
Están ahí, al alcance de todos, pero que no me vale el ejercicio de auto contemplación, debemos actuar activamente en el cuidado de estos parajes y tratarlo como el tesoro mas preciado.
Olvido

20/6/08

LAS PALABRAS


¡Ya se han despertado, las siento dentro de mi!, son como pequeños fetos que se revuelven en mi vientre, me quitan el sueño, me dan pataditas y no me dejan dormir. Tengo que levantarme y darlas de comer. No respetan horario, les encanta la madrugada y sobre todo las noches de luna llena.
Yo me resisto a darle cabida en mi tiempo y en mi vida, pero ellas son convincentes y seductoras, se enganchan a mis entrañas y me absorben a través de sus pequeñas placentas viscosas, sin que yo pueda resistirme a sus pretensiones. Les gusta llamar la atención y se disfrazan con diferentes trajes para hacerse notar.
A veces se vuelven en cardiacas, y empiezan a palpitar hasta que logran despertarme.Otras se tornan románticas y me obligan a abrir la ventana y en la oscuridad de la noche, rompo a llorar amargamente por el amor," ese del que hablan los poetas" mis suspiros se ahogan a la salida de mi boca.
De vez en cuando aparecen las pasionales y me transforman en una heroína de cuento de hadas o en una defensora de las causas perdidas. Pero con las que mas me divierto son con las cerebrales, a estas las controlo yo, juego con ellas al esconderite, y cuando menos lo esperan, pego un salto en el vacío y sin que se enteren las tengo a mi merced...y es entonces cuando vuelvo a recuperar mi territorio y empiezo a tener el control . y son ellas las que tienen que claudicar.
Es muy divertido, cuando me rinde el sueño y no las domino, les doy un pequeño respiro para que tomen aliento.

Se quedan placidamente dormidas encima del folio, testigo mudo de sus fechorías.

Olvido

19/6/08

¡CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO!


Toda frustración conduce a alguna forma de agresión o ira. Desde el bebé que llora por que su madre no satisface al momento sus necesidades, hasta el adulto que frustrado, arremete contra el árbitro porqué su equipo no ha ganado el partido del domingo. La vida esta llena de pequeñas o grandes frustraciones, lo positivo es encararlas con madurez y aprender de ellas, y pensar que hay acciones que no podemos controlar, y aceptar que el destino tiene sus razones, que nosotros pobres mortales no llegamos a entender . Existen, situaciones que no podemos modificar, pero a veces podemos obtener una pequeña satisfacción, como es el caso de Maria.
Maria siempre dejaba el coche en el mismo lugar, justo debajo de la iglesia, le quedaba al lado de su casa, llevaba haciéndolo años. Ese mal día encontró el sitio vacío y no dudo en aparcarlo como tenía costumbre.
A las cuatro horas volvió a coger su coche, pero este había desaparecido, se puso en lo peor, se lo habían robado.
En ese momento salía de la iglesia un funeral, alguien del sepelio comunicó a María que el cura párroco había llamado a la grúa para llevarse el coche, según el, estorbaba, María sin pensarlo dos veces se introdujo furibunda en la sacristía dónde se encontraba el párroco cambiándose de ropa, a la pregunta de Maria del porque de su actuación, el cura respondió que estaba harto que el sitio reservado para los servicios religiosos , siempre estuviera ocupado por algún turismo y que había decidido empezar a tomar medidas en ese mismo día, Maria le increpó con ira contenida y sin mayor miramiento a los hábitos del sorprendido cura al cual le remitió con sotana y todo a un lugar dónde hace un calor infernal, y al que los curas tienen pánico.
Pero a quien verdaderamente soltó la frustración que llevaba dentro, fue al taxista, que hizo la carrera hasta el depósito municipal, para recoger el coche. El hombre sin tener arte ni parte en la historia tuvo que aguantar el chaparrón de improperios que Maria desgranó sobre el Vaticano y muy especialmente del cura de su parroquia.

A la mañana siguiente María se levantó de buen humor, le fastidiaba los 70 Euros que le había costado la grúa, pero sonrió con satisfacción. Telefoneó al sacerdote para comunicarle su baja de la suscripción, para los arreglos del tejado de la Iglesia.

Su pequeña venganza estaba consumada.
Olvido

18/6/08

DIVAGANDO CON ALONSO




¿Alguien se ha preguntado que sería de Fernando Alonso si no hubiera llegado a ser campeón de fórmula 1?
Para responder a esta pregunta, había que retrotraerse a su infancia.
Las pocas imágenes de la infancia del asturiano, se nos muestran como a un niño pegado siempre a las ruedas de una máquina de correr, y nos muestra una juventud llena de tubos de escapes, olor a gasolina y a neumático requemado.
Me pregunto si a este niño no le robaron un poco su infancia, y con pocos años le dejaron demasiada responsabilidad sobre sus hombros o mejor, sobre su cuello (demasiado musculoso), por horas y horas de entrenamiento con el casco puesto, en donde no se puede identificar dónde empieza uno y acaba el otro, ( y esto no es una crítica.)
Pero sigamos divagando… pongamos que este niño, llegara a hombre pero siendo un segundón, que no tuviera oportunidad de quedar campeón, o que tuviera mala cabeza y que no pudiera superar sus fracasos en la pista y acabara como un piloto mediocre, loco por la velocidad, pero nada mas.
Quería llegar a este punto, en que el joven Alonso sigue corriendo, pero no, por las pistas reglamentarias, si no, por algunas de las carreteras Comarcales de Asturias, organizando carreras clandestinas, o participando en esas carreras asesinas dónde se intenta mostrar la valentía de los corredores corriendo por el carril contrario.
Seguramente pasaría a engrosar la famosa estadística de” tráfico” sobre el número de conductores que jamás se rehabilitarán, pese a las multas, descuentos de puntos, o retiradas de carné.
Llegados a este punto…y seguimos hablando de supuestos, los conductores formalitos como yo, la vecina viejita, que saca el coche para ir al súper, con Alonso ¡de buena nos hemos librado!

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Olvido 2007

15/6/08

ITALIA EN UN SUSPIRO




Sandía, fue la primera palabra que dije cuando el profesor nos pidió tópicos de Italia, recordé a una compañera de escuela que había pasado las vacaciones de verano en Italia. Nos habló del calor y de la sed que había pasado en Roma, y de la cantidad de sandía que había comido, pero claro yo tenía 12 o 13 años, y en aquella época ir a Roma era ir al séptimo cielo.
Es curioso las cosas que relacionamos y que guardamos en nuestros cerebros. Hoy pasado el tiempo sigo sin haber ido a Italia. Pero el cine los libros y la gente han echo el resto, por ellos supe que los italianos no van comiendo pizza por la calles como los argentinos que van bebiendo mate con su bombilla, que todos los italianos no pueden ponerse unos estupendos zapatos de tafilete, que existe la mafia ( pero como en todos los sitios), que la fuente de Trevi está ahí para pedir deseos, que los italianos nos hacen la competencia con el aceite, que Roma es una ciudad llena de piedras maravillosas, que el día que fui a ver la película estremecedora sobre el fascismo desde el punto de vista personal de Roberto Beligni, “la vida es bella “ salí del cine defraudada. Que estoy deseando ir a la Toscana después de ver una preciosa película que habla de tierra de vino de sol de amor de las cosas sencillas, y por lo que merece la pena vivir.
Ni decir tiene que adoro la pasta_ al pesto_ regado con un Lambrusco o con un Caney. Y que los españoles y los italianos tenemos mucho en común, al fin y al cabo todos o casi todos somos un poco romanos,¿o no?.